Columna de Opinión: Emociones y los sentimientos

Cobran relevancia, más que nunca hoy en día, conceptos que solemos escuchar en boca de un gran número de personas, que hemos vivido y estamos atravesando este doloroso momento histórico producido por la crisis sanitaria a nivel mundial, me refiero a los conceptos de emoción y sentimiento.

Se hace necesario entender a cabalidad qué son efectivamente ambos conceptos. Veámoslo a continuación brevemente para después profundizarlos.

Las emociones son reacciones neurofisiológicas desencadenadas por un estímulo interno o externo. El sentimiento, en cambio, es la autopercepción de una determinada emoción, es la expresión subjetiva de las emociones.

Se observa que, usualmente, ambos conceptos se utilizan por igual, otorgándoles la misma connotación, no obstante, encontramos significativas diferencias entre ambos. Resulta de gran importancia explicar sus diferencias para entender el comportamiento humano, comprendiendo que tanto las emociones como los sentimientos están ligados, pero que resultan ser diferentes en su concepción etimológica y, por consiguiente, significancia.

Conocer nuestras emociones y sentimientos es crucial para propiciar el cambio de comportamientos que no son saludables, dado a que afectan nuestra cotidianeidad, impidiéndonos tener una mejor calidad de vida a nivel personal y afectando nuestras relaciones con los demás sistemas y subsistemas en que nos desenvolvemos, familiar, laboral, entre otros.

Será necesario, entonces, entender a cabalidad lo que es una emoción. Una emoción es un conjunto de respuestas neuroquímicas y hormonales que nos predisponen a reaccionar de cierta manera ante un estímulo, como lo mencionamos anteriormente, puede ser estímulo interno (sensación de hambre, por ejemplo) o externo (olores, sonidos, entre otros).

Cabe señalar que las emociones son intensas y transitorias, esto significa que aparecen y desaparecen con cierta premura, y aunque no son permanentes tienen la cualidad de romper con la rutina y actuar como un motor que impulsa y motiva al accionar de la persona que la experimenta, frente a determinada situación.

Las emociones se originan en las regiones subcorticales del cerebro, la amígdala y las cortezas prefrontales ventromediales, creando reacciones bioquímicas en el cuerpo que alteran nuestro estado físico.  Las emociones se mueven por nuestro cuerpo, si las reprimimos, se detienen.

Las emociones, como tal, no se pueden clasificar en buenas y malas. Toda emoción tiene un origen evolutivo y adaptativo, son físicas e instintivas, medibles de manera objetiva mediante el flujo sanguíneo, la actividad cerebral, las expresiones faciales, el lenguaje corporal, por lo que es una respuesta del organismo a diversos estímulos para la supervivencia de la persona, resultan ser así de crucial y preceden, en consecuencia, a los sentimientos.

Ahora bien, los sentimientos son la suma de la emoción y el pensamiento, esto significa que el sentimiento es el resultante de la emoción. La emoción, por lo tanto, va a transformarse en sentimiento que viene siendo la sumatoria de la emoción y el pensamiento, entonces el sentimiento es el resultado de las emociones. Es importante indicar que al hacer consciente la emoción, ésta se transforma en sentimiento.

Un sentimiento se da cuando le ponemos etiqueta a una emoción emitiendo un juicio sobre ésta, el sentimiento es una experiencia subjetiva de nuestra experiencia emocional, esto significa que en el sentimiento interviene la reacción fisiológica de un componente cognitivo y subjetivo.

No hay sentimiento sin emoción. El sentimiento suele durar más tiempo que la emoción, es un proceso más complejo, menos intenso, involucra información cognitiva, generalmente subconsciente y, además, no se puede medir con precisión.

Una diferencia fundamental entre los sentimientos y las emociones es que los sentimientos se experimentan conscientemente, mientras que las emociones se manifiestan consciente o inconscientemente.

Para concluir podemos decir entonces, que un sentimiento es una representación mental de lo que sucede en nuestro cuerpo cuando tenemos una emoción y es el subproducto que nuestro cerebro percibe y asigna significado a la emoción.

Si observamos a nuestro alrededor próximo, nos daremos cuenta de que cada ser humano a dado diferente significado a estos meses en pandemia, algunos se sintieron o sienten vulnerables, otros están saliendo fortalecidos, otros no alcanzan a comprender qué es lo que sucedió y sucede aún. Esto se debe a que ante un mismo estímulo que genera una emoción, el sentimiento que nos aparece es personal. Inevitablemente, traerá repercusiones en nuestra calidad de vida, será preciso ir avanzando en esta temática.

Carmen Mora Albornoz

Pedagoga, Psicóloga y Licenciada en Psicología

*Carmen Mora Albornoz, Pedagoga, Psicóloga y Licenciada en Psicología, observadora del del funcionamiento mental del ser humano como factor principal de su disciplina de estudio en Psicología para comprender el cómo los aspectos biológicos, culturales y sociales influyen en el funcionamiento humano y desde allí aportar a la construcción de una mejor sociedad, tanto en Educación como en Salud Mental.

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